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NOTA
21.05.2026

Resultados confiables, decisiones seguras

Resultados confiables, decisiones seguras

La elección de un laboratorio de ensayo acreditado bajo la norma ISO/IEC 17025 es un factor clave para garantizar la calidad y confiabilidad de los resultados analíticos. Esta acreditación no solo certifica la competencia técnica del laboratorio, sino que también asegura el cumplimiento de rigurosos estándares internacionales en cada etapa de la ejecución de un ensayo.

  • La confidencialidad e imparcialidad: Ambas constituyen pilares éticos y normativos esenciales de la ISO/IEC 17025, que son la base para la credibilidad y la confianza en un laboratorio acreditado. Un laboratorio demuestra su imparcialidad al operar de forma objetiva, libre de cualquier presión comercial, financiera o de otra naturaleza que pueda influir o comprometer la validez de los resultados. A su vez, la confidencialidad obliga al laboratorio a proteger toda la información obtenida o generada durante la realización de sus ensayos. Esta protección se formaliza mediante políticas y acuerdos legalmente ejecutables con todo el personal, resguardando los derechos de propiedad del cliente y evitando la divulgación de datos sensibles.
     

  • El personal: Un laboratorio acreditado debe contar con personal técnicamente competente, debidamente capacitado y con experiencia demostrable en las metodologías que aplica. La formación continua y la evaluación periódica del desempeño del equipo humano son requisitos esenciales para sostener la calidad de los resultados.
     

  • Los procedimientos normalizados: Es fundamental que el laboratorio disponga de procedimientos documentados y controlados, que abarquen desde la recepción y manipulación de las muestras hasta la emisión de informes. Estos procedimientos garantizan la trazabilidad, la repetibilidad y la transparencia de los ensayos realizados.
     

  • Las instalaciones: Deben ser adecuadas y estar diseñadas para evitar contaminaciones, interferencias o condiciones ambientales que puedan afectar la validez de los resultados. Esto incluye el control de variables como temperatura, humedad y limpieza específica, según las exigencias de cada tipo de ensayo.
     

  • El equipamiento: Debe ser apropiado, estar calibrado y mantenerse bajo programas de verificación y mantenimiento periódicos. La trazabilidad metrológica de las mediciones es un aspecto central para asegurar resultados comparables a nivel nacional e internacional.
     

  • Las metodologías: Deben estar debidamente validadas, ya sea mediante normas reconocidas, métodos normalizados o validaciones internas documentadas. Esto garantiza que los métodos sean adecuados para el propósito previsto y produzcan resultados confiables. La validación de métodos analíticos implica la evaluación de parámetros clave que demuestran su aptitud, entre los que se encuentran la exactitud, la precisión (repetibilidad y reproducibilidad), la selectividad o especificidad, la linealidad, el rango de trabajo, los límites de detección y cuantificación (LOD y LOQ), la robustez y la estimación de la incertidumbre de medición. La adecuada determinación y control de estos parámetros asegura que los métodos generen resultados técnicamente válidos.
     

  • La toma de muestra: Un aspecto frecuentemente subestimado, pero crítico, es la correcta toma de muestras. Un muestreo estadísticamente representativo, realizado bajo procedimientos adecuados, es esencial para que los resultados del laboratorio reflejen fielmente la realidad del material o sistema evaluado. Errores en esta etapa, como una selección no representativa, contaminación o conservación inadecuada, podrían comprometer la validez de todo el proceso analítico.
     

  • El aseguramiento de la calidad: Complementariamente, el aseguramiento de la validez de los resultados constituye un pilar fundamental. Este conjunto de actividades permite demostrar de manera continua que los datos generados sean válidos y consistentes. Entre las principales herramientas se incluyen el uso de materiales de referencia certificados, la participación en ensayos de aptitud, la realización de análisis duplicados, el uso de blancos y controles internos, así como el seguimiento mediante gráficos de control, evaluación de tendencias y la realización de auditorías internas.
     

  • Los sistemas informatizados: Cumplen un rol cada vez más relevante en el sostenimiento del sistema de gestión de la calidad. Herramientas como los sistemas de gestión de información de laboratorio (LIMS) permiten asegurar la trazabilidad completa de las muestras, minimizar errores y fortalecer la integridad de los datos. Además, facilitan la gestión documental, el control de equipos, el seguimiento de no conformidades y la generación de registros auditables.

Todos estos requisitos establecidos por la norma ISO/IEC 17025 son verificados mediante un riguroso proceso de evaluación periódica llevado a cabo por una entidad acreditadora independiente, la cual valida la competencia técnica real del laboratorio. Esto reduce significativamente la necesidad de auditorías adicionales por parte de los clientes, optimizando recursos y fortaleciendo la confianza en una evaluación externa objetiva e imparcial.

CIATI es auditado exhaustivamente por la Entidad Nacional de Acreditación de España (ENAC), organismo ampliamente reconocido por su trayectoria y prestigio como entidad de acreditación de referencia a nivel europeo e internacional. Estas instancias de evaluación de la conformidad reafirman la capacidad técnica del laboratorio para generar resultados válidos y trazables, constituyendo además una valiosa oportunidad para el aprendizaje continuo y la incorporación de criterios técnicos armonizados y estandarizados.

Asimismo, al ser ENAC firmante de los Acuerdos Multilaterales de Reconocimiento (MRA) de organizaciones internacionales como la International Laboratory Accreditation Cooperation (ILAC) y la European co-operation for Accreditation (EA), los informes de ensayo emitidos bajo su acreditación cuentan con reconocimiento y aceptación internacional en más de 60 países. Esto aporta un respaldo sólido para la toma de decisiones, facilita el comercio internacional y refuerza el principio de “Acreditado una vez, aceptado en todas partes”.

“A todo lo anterior, en CIATI sumamos un plus de confianza que asegura servicios de excelencia”.

  • El sistema de gestión integrado: Al marco de respaldo técnico, se suma un valor diferencial, dado que el laboratorio cuenta además con un sistema de gestión integrado certificado bajo las normas ISO 9001, ISO 14001 e ISO 45001. Esta “trinorma” no sólo refuerza el enfoque en la calidad, sino que incorpora la gestión ambiental y la seguridad y salud en el trabajo como pilares estratégicos. Esto se traduce en procesos más robustos, sostenibles y seguros, una mayor gestión de riesgos, cumplimiento regulatorio ampliado y un compromiso organizacional integral que excede lo estrictamente analítico.

En este contexto, un laboratorio que combina la acreditación conforme a ISO/IEC 17025 con un sistema de gestión integrado, ofrece además de resultados técnicamente confiables, un entorno de trabajo controlado, responsable con el ambiente y orientado a la mejora continua. Este enfoque integral aporta un valor agregado significativo para clientes y partes interesadas, fortaleciendo la confianza, el prestigio y la sostenibilidad de las decisiones basadas en sus resultados.